miércoles, 25 de junio de 2014

¿Dónde quieres estar? Nuevo artículo de Sergio Aparicio @sergioapariciop

Este artículo es la continuación de otro publicado con anterioridad, llamado "¿Dónde estás?". Es el paso lógico siguiente. Primero debes saber dónde estás, para después poder decidir a dónde quieres ir.

Una vez aclarado que el primer paso consiste en ubicar tu situación actual, y que sin este trabajo previo, habrá muchas dificultades posteriormente, a la hora de conseguir lo que queremos (sea trabajo, amor, relaciones…), que se evitan en su mayoría realizando esta introspección previa.


Hecha esta introducción previa, vamos directamente al meollo de este artículo. Con la expresión "dónde quieres estar", quiero referirme al planeamiento de tus objetivos de todo tipo (vitales, profesionales…). En relación a este tema, quiero plantear varias preguntas que sirvan para situarnos mejor.

¿Qué es lo que TÚ quieres conseguir?

No sirve de nada hacer lo que otros quieren que hagas. Ya puede ser tu familia, amigos, conocidos, profesores… Si te embarcas en un proyecto en el que no te sientes implicado, que no lo consideras tuyo, será mucho más difícil que llegues a buen puerto. Muchas veces, bien sea por indefinición nuestra, bien por presiones externas, no hacemos lo que queremos hacer. Y esta cuestión cuenta con dos situaciones peligrosas anexas: Tu felicidad y tu satisfacción personal. No es más un abogado que un fontanero, por ejemplo, si no eres feliz con lo que haces. Conozco a muchas personas que disfrutan de una posición inmejorable, pero que no son felices, porque esa situación tan envidi-ble no les satisface en absoluto. Y también conozco personas que, en teoría, se encuentra peor situados en la vida, pero que son tremendamente felices con lo que hacen.
¿Con qué recursos cuentas?
Esta pregunta requiere una respuesta muy clara y objetiva. Tampoco quiero animarte a que te lances a propósitos irrealizables. Una cosa es lo que quieres hacer y otra lo que está dentro de tus posibilidades. Aquí es donde entra en juego tu imaginación y tu proactividad, a la hora de mejorar tus opciones. Lo necesario para responder a esta pregunta es abrir al máximo el abanico de tus posibilidades y esforzarte de forma imaginativa para contar con los máximos recursos a tu disposición.

¿Qué medios externos necesitas?

Nadie puede conseguir algo completamente solo. Todos necesitamos del resto del mundo para todo. Y esa gran verdad, se nos escapa en ocasiones. Siempre vas a necesitar el apoyo externo. Y es necesario ser consciente de ello. Saber que vas a necesitarlo, y como conseguirlo, puede ser una baza extremadamente decisiva a tu favor. Por ejemplo, tal vez no dispongas del dinero suficiente para estudiar la carrera que tu gustaría, pero puedes conseguirlo de otras maneras (becas empresariales o estatales, ayudas al estudio…)


¿A qué estás dispuesto a renunciar?
En un principio, todos nuestros objetivos nos parecen absolutamente coherentes. Pero, generalmente, no somos conscientes del esfuerzo y los recursos que necesitamos para lograrlos. Realmente, si lo supiéramos, en muchas ocasiones nos daríamos cuenta de que no nos compensa. Pensamos en lo que necesitamos, pero no en lo que re-quiere de nosotros. ¿Realmente eres consciente de lo que te exige alcanzar ese objetivo? Por ejemplo, estudiar una carrera muy exigente o ser ejecutivo de alto nivel, requerirá no solo de tu tiempo, sino de que le robes horas a otras actividades. Renunciar a todo eso, ¿te va a compensar con el beneficio obtenido?

¿Cuáles son tus sentimientos al respecto?

No solamente hay que pensar con la cabeza, también hay que pensar con el corazón. Tendemos a reducir nuestro pensamiento a la parcela racional, y nos desentendemos de nuestros sentimientos y emociones. Pues bien, nuestro mundo emocional es tan importante para nosotros como nuestro raciocinio. No solo debes valorar tus razones objetivas, necesitan saber qué te hacen sentir tus decisiones, a donde te llevan emocionalmente esas decisiones. Y todo esto no solo lo digo yo, está avalado por numerosos estudios e investigaciones científicas. La neurociencia es la ciencia del siglo XXI.

Reflexión final: Ten cuidado con lo que pides, no sea que lo consigas.

Antes de comenzar a perseguir un objetivo, debes tener lo suficientemente claras todas las circunstancias que te rodean ahora y las que te rodearán en el futuro, cuando estés donde quisiste estar. Al final del camino, puede que no te espere la satisfacción que ansiabas, sino una vida que realmente no quieres. Piénsalo bien, y mucha suerte.
Sergio Aparicio Pérez
Transformador Personal y Social
Expert-Coach Personal, Ejecutivo y Empresarial
Experto en Desarrollo Personal
Facilitador, Formador y Conferenciante
coachaparicio@hotmail.es / 607 231 230 https://twitter.com/sergioapariciop

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